
| Pascual cierra la embotelladora de agua de Graus y despide a sus 25 empleados |
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| Escrito por El norte de Castilla |
| Jueves, 07 de Mayo de 2009 00:00 |
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El anuncio se conoce un día después de que la empresa anunciara un ERE para las plantas lácteas de Aranda y Lugo, que afecta a 225 trabajadores El Grupo Leche Pascual rescindirá el contrato a los veinticinco trabajadores que prestan su servicio en la planta embotelladora de agua que posee en la localidad de Graus (Huesca) y cerrará estas instalaciones, según informaron ayer fuentes empresariales. El pasado diciembre la empresa prescindió de quince trabajadores de la planta embotelladora oscense que contaban con contrato temporal, como también hizo hace un mes con una veintena de empleados en la planta envasadora de leche que posee en Aranda de Duero (Burgos). El descenso en el volumen de ventas, según ha explicado el director de relaciones institucionales del Grupo, Óscar Hernández, a la alcaldesa de Graus, María Victoria Celaya, es el motivo del cierre de la planta de la localidad oscense. La planta embotelladora de agua aragonesa propiedad de Agua de Ribagorza fue adquirida en el 2002 por el Grupo Leche Pascual, que la integró en la empresa Aguas Minerales Pascual. En el 2005, el Grupo realizaba una inversión de veinte millones de euros para adecuar las instalaciones debido al aumento de producción al trasladar a Graus la línea de vidrio de Bezoya. A estas cifras se suman los 70 empleados que el Grupo despedirá en la factoría arandina, y 155 de la envasadora de lácteos del municipio lucense de Outeiro do Rei que también cerrará en los próximos días. Será a través de la apertura de un Expediente de Regulación de Empleo que la empresa anunció el martes. En este sentido, UPA lamentó ayer que las «malas prácticas» de la distribución hayan provocado despidos en la industria láctea, concretamente en Pascual, que se ha visto «obligada» a recurrir a la regulación por la caída de sus ventas, debida principalmente al aumento de la 'marca blanca'. Recogida de leche No obstante, la organización agraria pidió a la industria láctea, especialmente a Leche Pascual, que garantice la recogida de leche a los ganaderos en todas las comunidades autónomas. UPA insistió en que las prácticas comerciales de la distribución derivarán en el desmantelamiento del sector agroindustrial español, empezando por el cierre de las industrias lácteas y por el abandono de la actividad por parte de muchos ganaderos. «Entendemos que es falsa la premisa de que un aumento del poder de la distribución redunde en beneficio del consumidor, ya que los precios medios de los productos al consumidor apenas han bajado y además las guerras comerciales actuales son pan para hoy y hambre para mañana», señaló en un comunicado. UPA consideró «nefasto» para el sector agroalimentario apostar por las 'marcas blancas' impidiendo mediante condiciones «draconianas» que las empresas españolas sitúen sus marcas en los lineales de la gran distribución. UPA también ha rechazado que se realicen «importaciones masivas mediante prácticas contrarias a la legislación comunitaria» y que en las «guerras comerciales de la distribución se utilice la leche como producto reclamo, presionando a la cadena láctea y provocando cotizaciones ruinosas a los ganaderos». La organización agraria y ganadera ha pedido al Gobierno que realice actuaciones inmediatas para evitar los perjuicios económicos y sociales. |
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